De las firmas insignia que definen nuestra identidad, hay una que destaca por su exigencia, los motivos cúbicos. Una firma que representa la cúspide de nuestra maestría técnica y arquitectónica.
¿QUÉ HACE QUE ESTOS CUBOS SEAN TAN CODICIADOS?
Inspirados en la técnica del teselado, desarrollamos una superficie continua a partir de figuras geométricas que encajan a la perfección, sin dejar espacios ni superponerse. Detrás de cada cubo hay horas de precisión artesanal.
- Ensamblaje: Cada cubo se compone de formas geométricas cortadas individualmente y ensambladas de manera milimétrica para crear un efecto tridimensional y una superficie armoniosa que juega de forma continua con la luz y la sombra.
- Orientación: Cada pieza se corta de forma individual para que el pelo de la alpaca caiga siempre hacia abajo. Así logramos una superficie uniforme.
- Sostenibilidad: Elaborados a partir de remanentes recuperados de nuestra propia producción, los transformamos en nuestro detalle más elevado.
Debido a su inmensa complejidad técnica y al tiempo dedicado, reservamos esta técnica para las piezas únicas de cada colección. Por lo general, se trata de dos creaciones que representan el punto más alto de la propuesta. Son auténticas obras de arte textil, elaboradas casi en su totalidad de cubos.
Llevar una de estas piezas es vestir la máxima expresión de artesanía e innovación de Tom Gutie hasta hoy. Un punto de encuentro donde la estructura, la fibra y la conciencia sostenible cobran sentido.
Este nivel de precisión no se limita a los cubos, sino al armado de la pieza completa. Tomás Sota ajusta personalmente cada corte para garantizar una silueta limpia y estructurada, combinando en ocasiones secciones de cubos con tela plana para alcanzar el equilibrio perfecto.


